Magdalena Ahumada de Acuña todavía sigue tensa por el violento asalto del que fue víctima el jueves a la tarde. A las 15.30, cuando llegaba a su casa junto a su hija y a su nieta de 11 meses, un ladrón se acercó a la mujer, la golpeó, se metió en el auto, forcejeó con la joven que estaba en el vehículo y escapó con una cartera.
"La Policía vino esta mañana (por ayer) y habló con mi marido. Le dijo que la zona no se puede controlar, porque los ladrones salen de todos lados. Prometieron más patrullajes", expresó la mujer.
El comisario José Galván, jefe de la seccional 12ª, explicó que en el barrio Padilla, donde se produjo el asalto, hay tres efectivos rondando y un móvil que patrulla la zona. "No hay dudas de que se trató de un oportunista. A media cuadra, en el CEF 18, tiene parada un efectivo. Nosotros intensificamos los controles en los accesos a la jurisdicción, que es por donde escapan los arrebatadores, que vienen de otros barrios. Principalmente del barrio Oeste II y por Castro Barros y avenida Francisco de Aguirre, que es por donde escapan", dijo Galván.